5 Claves para tomar tu espacio y poder personal

La mayoría de nosotros tenemos áreas en nuestra vida en las que no nos sentimos “bien plantados”, nos percibimos desubicados, empequeñecidos, disminuidos; o bien todo lo contrario, muy engrandecidos. En cualquier caso, aparece la sensación de no ocupar bien nuestro lugar, de no tomar nuestro propio poder. Éste tiene que ver con sentirnos capaces, con recursos, con contactar con la confianza de que podemos sostenernos a nosotros mismos y obtener la ayuda que necesitamos. Confiamos pues en que podemos ser sostenidos por nosotros y por la vida. Aclaro, el poder No es autoritarismo, ni imposición, ni violencia. Precisamente cuando una persona tiene que recurrir a estos puntos denota una falta de poder interno, una frustración e incapacidad para sentirse poderoso, y entonces tiene que imponerse. Bueno ¡vayamos al tema!, a continuación describo varias claves para que desarrolles tu poder, ¡tenlas presentes en tu día a día!

Desarrolla tu capacidad valorativa

La crítica descalificadora hacia nosotros mismos nos hace despreciarnos, desvalorarnos y no desarrollar nuestros recursos. Si descalificamos a los demás o a la vida nos cerramos a lo de fuera y tomamos una disposición de No tomar, no recibir; y por lo tanto no nos podemos nutrir. Imagínate una planta a la que, a pesar de tener nutrientes, agua y sol, por cualquier razón no puede tomarlos ¿Qué crees que pasará?… ¿Verdad que no crecerá y se irá debilitando cada vez más?. Pues esto mismo es lo que nos puede pasar a nosotros si no desarrollamos nuestra capacidad de valorar, de tomar lo que la vida nos aporta. En este sentido, un ejercicio muy interesante es hacer un ‘diario valorativo’, en el que cada día escribas al menos 5 cosas que has disfrutado, apreciado, valorado del día (cuanto más pequeñas y concretas mejor).

Pon los límites que necesitas y acepta los de los demás

Di que No cuando realmente no quieras hacer algo. Atrévete a expresar y proponer lo que quieres y necesitas. El poder es poder permitirse estar dónde uno quiere y salir de dónde uno siente que no es su lugar o su momento. Esto implica que en ocasiones tendremos que marcar a los demás y enfrentarnos al rechazo y crítica del otro. Recuerda que al decir que No, no estar rechazando a la persona en su totalidad, sólo a la propuesta concreta. Y al revés, el poder también tiene que ver con aceptar los límites y necesidades del otro. Porque si te hundes/frustras/ cabreas cada vez que recibes un No, dejas de estar en tu espacio, te pierdes, te desempoderas, te sales de tu eje.

Sostén las emociones y pensamientos con los que te empequeñeces

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No se trata de que dejes de sentirte frustrado, hundido, avasallado, impotente… No somos robots, intentar dejar de sentir sólo te llevará a maquinizarte y desconectarte. Pero si puedes conocer estos estados emocionales, dejártelos sentir sin dejarte arrastrarte por ellos. Sería algo así como ir a la playa y meter los pies en el agua sin sumergirte totalmente. Una vez que te los dejas sentir sin arrástrate puedes estar en condición de descubrir que obtienes de esos estados que te empequeñeces. Es decir, ¿Cuál es la finalidad de empequeñecerte?:  ¿Te deja esperando a que venga alguien que te rescate? ¿Hace que te sientas bueno y los demás malos? ¿Te hace dependiente y crees que así no estás solo?…

 Mira hacia dentro, sé el centro de tu vida

Mirar hacia fuera, hacia los demás te deja a la merced de lo de fuera y desconectado de ti mism@, de tu poder y espacio personal. Conecta con tus necesidades y deseos, déjatelos sentir ¿Hacia dónde quieres ir en la vida? ¿Hacia dónde no? Esto supone dejar de buscar las razones por las que el otro hace o deja de hacer y llevar la mirada a uno mismo. Alimentar la conexión contigo mism@ es darte un espacio, es empoderarte, te estás mandando el mensaje que tú eres importante.

Encárgate de ti mismo y toma una actitud proactiva

Deja de alimentar la vivencia de que no eres capaz y contacta con tu capacidad, con tus recursos y hacia dónde quieres ir. Atrévete a sentir tu fuerza interna, como eres capaz de sostenerte por ti mism@ y cómo puedes recibir el sostén de los demás y de la vida. Ya no eres un niño, eres un adulto que puedes valerte en la vida. No se trata de grandes pasos, ni de ser la persona más segura del planeta. Puedes visualizarte a ti atravesando ese camino, sorteando esos obstáculos, sintiendo que es posible, que puedes. Mira a ver ese primer gran paso y empieza por ahí. Date cuenta cuando te pones excusas, cuando te retraes. Y recuerda ¡Tú puedes, eres capaz, si quieres!