Psicoterapia corporal

three-d-1781597.pngEl cuerpo es uno de los grandes olvidados en Psicoterapia. Los psicólogos y terapeutas solemos olvidarnos de escuchar y trabajar con el cuerpo de nuestros pacientes, y nos ceñimos en la mayoría de los casos únicamente a la palabra del otro.

Sin embargo, el cuerpo es el principal lugar dónde se manifiestan nuestras inseguridades, nuestros miedos, nuestros deseos, nuestros traumas, nuestro goze… De hecho, es en el cuerpo dónde residen todas nuestras emociones, de tal manera que si tenemos miedo se nos hace un nudo en el estómago, si nos sentimos solos sentimos un vacío en el pecho,…

Con el cuerpo, a diferencia de la palabra, es muy complicado mentir y sobre todo, mentirnos a nosotros mismos. Por ello, el tenerlo en cuenta y tomar conciencia de él, es una herramienta terapéutica muy poderosa para aumentar el conocimiento de nosotros mismos.

Yendo un poco más allá, el trabajo corporal se hace imprescindible en una gran parte de las personas puesto que hay sensaciones y vivencias que arrastramos desde años (muchas de ellas desde la más tierna infancia) que no son abordables si no se moviliza al cuerpo. Porque mente y cuerpo forman parte de una unidad, y para trabajar con una persona hay que abordar la totalidad de ésta, no sólo una parte.

Desde el trabajo corporal, abrimos una ventana al inconsciente de la persona, a esos aspectos totalmente desconocidos y muchas veces negados, pero que están interfiriendo en la vida actual de la persona.

Sin embargo, el trabajo corporal a veces puede dar la sensación de estar perdiendo el tiempo, ya que se trabaja con lo sutil, no pasa por la conciencia cognitiva, por lo tanto uno no es consciente de que está experimentando ni puede ponerle nombre, pero esto no quiere decir que no se esté realizando un trabajo terapéutico, y esto es para muchos de nosotros es un reto.

Vídeo de Lowen (fundador de la Bionergética):